Posted on 9 Sep in Noticias

Por lo general, las vacaciones representan un tiempo de diversión y descanso en el cual las principales actividades son recreativas tales como jugar, pasear, compartir con la familia, relajarse, dormir y sobre todo: no hacer tarea. Por el contrario, el inicio de las clases representa la vuelta a la rutina, horarios, aburridas responsabilidades, un cambio significativo que puede ser difícil para la mayoría de los niños.

Después de semanas haciendo cosas divertidas, el contraste con la rutina del colegio puede provocar en el niño llanto, negativa a estudiar, desobediencia, mal humor, expresiones como: “No quiero”, “No me lleves”, “Eres malo (a), te odio”. No conforme con eso, para los padres también se suman gastos, cambios de horario y, a veces, el regreso a sus empleos por lo que pueden sentirse abrumados y no saben qué hacer.

Para lograr un cambio exitoso del “tiempo de vacaciones” al “tiempo de clases” es importante comprender que se requiere una adaptación progresiva que varía para cada familia de acuerdo a ciertas características como la edad, maduración, situación emocional del núcleo familiar, recursos económicos, entre otros.

La búsqueda de ayuda profesional oportuna puede ser muy beneficiosa ya que el especialista cuenta con herramientas para manejar las diversas situaciones que se puedan presentar. Sin embargo, no siempre se tiene acceso a este recurso por lo que a continuación se presentan algunos concejos que aliviarán el regreso a clases.

  1. Comprenda a su hijo.

Para los padres y cuidadores puede ser muy inquietante ver el cambio de conducta en los niños, sobre todo si están comenzando la etapa escolar. Es importante comprender que su reacción es normal, el regreso a clase frecuentemente no es agradable ya que no solo significa de dejar de realizar las actividades divertidas de vacaciones sino que también implica alejarse de casa, de su ambiente seguro por lo que el apoyo y contención de los padres es fundamental.

  1. Mantenga una actitud positiva.

Las diferentes conductas que pueden manifestar los niños se dan por la anticipación a cosas desagradables como levantarse temprano o hacer tareas. Por eso es importante mantener la atención del niño en las cosas buenas y divertidas de las que dispondrá tales como volver a ver a sus amigos, participar en actividades nuevas, paseos, realizar experimentos, manualidades, utilizar materiales escolares nuevos y llamativos y sobre todo el apoyo así como saber lo orgulloso que están sus padres por su esfuerzo.

  1. Realice los preparativos para el colegio con el niño.

Mantener una actitud positiva es difícil, tanto para el niño como para los padres ya que estos también deben ocuparse de los preparativos para el inicio de clases y eso suele abrumar a los representantes. Un recurso que permite realizar estas tareas y ayudar a los niños a entusiasmarse con el regreso al colegio es involucrarlos a ellos en las actividades a realizar. Algunas sugerencias son:


Elaboren la lista de compras tanto de útiles como de uniformes con sus hijos.

  1. Realicen las compras juntos y permítale escoger al niño entre varias opciones que usted pueda comprar. Procure buscar precios más asequibles y comprar en un solo sitio ya que algunos establecimientos ofrecen descuentos dependiendo de la cantidad de artículos.
  2. Una vez que tengan todo lo necesario, permítale al niño acomodar su uniforme y sus útiles escolares.
  3. Si es un colegio nuevo, visitar las instalaciones unos días antes puede ayudar al niño a acostumbrarse más rápidamente.
  1. Establezca la rutina con antelación.

Durante las vacaciones, los niños suelen acostarse muy tarde, se despiertan tarde y por lo general no han realizado ningún tipo de actividad relacionada con el colegio. Volver a la rutina de un día para el otro puede ser muy difícil e incomodo para todos; retomar estas actividades de manera progresiva una o dos semanas antes de iniciar las clases suele ser de gran ayuda ya que permite al niño acostumbrarse nuevamente a la rutina.

Acostar y levantar al niño un poco más temprano cada día, unos pocos minutos (por ejemplo 10) serán más llevaderos para él que dos horas repentinas. De igual manera realizar actividades académicas con los contenidos estudiados el año escolar anterior durante treinta minutos unos días antes de empezar las clases, preferiblemente en el horario en el que asistirá a la escuela, suele ser de gran ayuda.

 

  1. Antes y después del primer día de clase.

La noche anterior, prepare el uniforme y el bolso con su hijo y ante las negativas del niño a ir al colegio, recuérdele los aspectos positivos. Converse con él sobre sus inquietudes o cualquier otro aspecto que quiera mencionar sobre la escuela.

Acompañarlo el primer día es de gran apoyo, especialmente si inicia la etapa escolar y al despedirse, recuérdele que lo vendrá a buscar y deséele un buen día. Cuando regrese de clases, conversen sobre lo ocurrido

 

Lic. Zoar Carranza

Psicólogo Clínico