Posted on 20 Mar in Destacado, Revista Palabras

Por Lic. Natalia Aldana. Psicólogo de INVEDIN

Las crisis  pudiesen ser definidas como cambios abruptos en la vida o salud de una persona, Venezuela actualmente se encuentra atravesando por una crisis de tipo social que afecta no solo el área económica y política del país sino que también genera estragos en los niveles escolares, impactando en la rutina diaria de niñas, niños y adolescentes que han visto detenida su actividad cotidiana, sea esta por trancas en las calles, que les impide llegar a su destino, por la decisión de sus representantes de no llevarlos a los centros académicos, debido al miedo a que estén cerca de lugares de enfrentamiento, o por el cierre parcial de las instituciones escolares que se encuentran en zonas de manifestación y que por ende han estado expuestas a gases lacrimógenos y a enfrentamientos.

Enfocándonos en cómo perciben los adolescentes las situaciones críticas, es de vital importancia definir esta etapa. Se encuentra suficiente bibliografía que la señala como una de las fases más complejas por la cual transita el ser humano, ya que durante ella se aprenden a manejar nuevas responsabilidades, se inicia el proceso de identidad y la necesidad de ser parte de grupos de pares en donde el sentido de pertenencia se manifiesta con mayor intensidad, así como también se pone en práctica lo aprendido durante la infancia y se percibe mayor sensación de independencia.

En adolescentes con trastorno del espectro autista, las dificultades a nivel de interacción social y comunicación propias de la condición, hacen que este sea un momento aún más complicado si lo comparamos con el resto, ya que en algunos casos la conciencia de que existen diferencias entre ellos y los otros adolescentes de su edad añade, una preocupación adicional a este período.

Si aunado a este proceso de desarrollo, le agregamos el encontrarse inmerso en una situación de crisis a nivel social, en donde su rutina diaria estructurada (la cual le genera calma y control) se encuentra trastocada, el adolescente con autismo podría sentirse confundido y quizás sus niveles de ansiedad pudiesen elevarse, mostrando irritabilidad y poca tolerancia ante situaciones variadas, dificultad para concentrarse, tensión muscular, alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño) y muestras de agresividad con pares o adultos, entre otros.

Si considera que su hijo se encuentra afectado por la situación actual, identificando la presencia de alguna de las características mencionadas anteriormente, puede poner en práctica las recomendaciones que a continuación se detallan:

  • Es importante como padres escuchar la opinión de su hijo sobre lo que entiende de la situación, responda a sus preguntas sin juicios de valor, anímelo a pensar sobre cómo actuar en situaciones de conflicto, puede proporcionarle opciones o ejemplos de situaciones en las que haya estado involucrado y que ameritara una respuesta de su parte.
  • Ayúdelo a compartir las sensaciones que está sintiendo (alegría, miedo, rabia, tristeza, ansiedad, aburrimiento) esto lo ayudará a darle sentido a lo que está viviendo, si se le hace muy difícil puede proporcionarle ejemplos e incluso ayúdelo a asociar lo que siente su cuerpo con el sentimiento que no logra ponerle nombre.

Ejemplo:

Adolescente: Mi corazón late fuertemente y no sé por qué.

Madre/padre: Tu corazón puede latir fuertemente por   muchas razones, puede ser por miedo, alegría, estrés, etc. ¿De todos esos sentimientos cuál crees que puede ser?

  • Aunque sea difícil mantener la rutina regular, pueden sentarse a conversar en cómo armar una nueva que se adapte a la situación actual, esto ayudará a su hijo a sentir estructura, consistencia y organización. El proporcionarle horarios le da seguridad y lo ayuda a enfrentarse a situaciones nuevas que lo puedan abrumar. Si no puede ir al colegio, tareas dirigidas, actividades extra académicas, etc. organicen un plan de actividades para la casa.
  • Como padres es importante ser un buen modelo a seguir, antes de calmar la ansiedad de su hijo, primero debe aprender a controlarse usted, puede respirar profundamente, contar hasta diez o pedirle tiempo a su hijo para pensar cuando no sepa qué contestarle o cómo contenerle.
  • De ser posible, determinen un espacio en la casa para utilizarlo como lugar de relajación, un pequeño rincón, con libros que los relajen tanto a usted como a su hijo, con acceso a música, si es de su gusto. Pueden usar ese espacio en momentos en que ameriten calmarse, apartarse del ruido, entre otros.
  • Aquellos adolescentes con autismo que tengan la capacidad para escribir sobre sus experiencias, pudiesen hacer un diario sobre lo que piensan y sienten, esto puede llegar a calmarlos, anímele a hablar sobre lo que escribe o darle la libertad de respetar su privacidad y solo usarlo como mecanismo para drenar.
  • Si observa que su hijo está muy agresivo con la situación, evite discutir delante de él sobre eventos violentos en las calles, limite que vea situaciones agresivas en los medios de comunicación. Explíquele que la violencia no es una opción e invítelo a leer cuentos, libros o ver programas de televisión que promuevan la solución de conflictos.

Alguna información ha sido tomada de:

http://aulapropuestaeducativa.blogspot.com/2011/10/como-calmar-un-nino-de-asperger.html

http://espectroautista.info/ficheros/publicaciones/educando-a-ninos-con-sindrome-de-asperger.pdf

http://autismodiario.org/2013/02/18/la-adolescencia-y-el-sindrome-de-asperger/