Posted on 2 Mar in Noticias, Revista Palabras

Por Ana Córdoba y Martha Amaya Psicólogos INVEDIN

Ante la situación socio política actual en nuestro país, caracterizada por constantes protestas que muestran el descontento de una parte de los ciudadanos hacia las políticas del Estado y  la defensa de las mismas a través de manifestaciones públicas de parte de otro grupo de ciudadanos, se ha evidenciado, una vez más, la marcada diferencias de opiniones en la que vivimos, acompañada de muy poca tolerancia y comprensión por el otro,  lo cual ha generado actos de violencia verbal y física de los que muchos venezolanos hemos sido testigos (directa o indirectamente) demostrándose, entre otras cosas, lo inestable del contexto en el que vivimos.

En este ambiente se hace imposible escapar entonces de la incertidumbre, aquella sensación que nos hace dudar de lo conocido, que vuelve a nuestro entorno borroso, vago y en el que constantemente encontramos situaciones inesperadas que finalmente nos hacen sentir inseguros y en ocasiones hasta desvalidos en lugares como en el trabajo, escuelas y a veces incluso en el hogar. Ante esto se nos presentan preguntas como: ¿qué debo hacer?, ¿cómo estará todo mañana?, ¿estará bien si voy a trabajar?, ¿mi niño debe ir al colegio?, ¿cómo protejo a mi familia? Y finalmente ¿cómo le explico todo esto a mi(s) hijo(s)?

Mediante esta última pregunta deseamos brindar orientación a través de este artículo, pues comprendemos que la falta de respuestas solo aumenta la ansiedad que experimentamos, requiriendo entonces tomar acciones con las que aseguremos el bienestar individual. Para esto proponemos algunos aspectos a trabajar con los niños y los adolescentes desde el hogar:

¿Qué se debe decir sobre la situación política?

 En el caso de los niños es importante saber que no se les debe ocultar información. Por más que la intención de algunos padres al no hablarles de política sea evitar tensión emocional o ansiedad, lo cierto es que hasta los niños más pequeños pueden notar a través del cambio de rutina (no ir al colegio, que los padres estén más tiempo en casa, dejar de asistir a sus terapias) que algo está fuera de lo normal. No brindarles la información permite que estos puedan hacerse fantasías erróneas sobre lo que sucede y empezar a experimentar síntomas de ansiedad y depresión con base a ellas. Por tanto es importante que se les explique los detalles concretos y básicos de las situaciones, de forma que ellos puedan entender lo que sucede en su entorno de una forma adecuada a su edad. Siendo equilibrados, sin hacer exageraciones pero sin simplificar. Se debe ser claro en que no se está asistiendo al colegio o los tratamientos por razones de seguridad y transmitir que estando en familia se encuentran seguros.

Diferencia de opiniones

Es un planteamiento común entre las personas que disientan en torno a muchos temas, es algo que lo podemos ver desde casa, en situaciones tan sencillas como preparar alguna comida o decidir algún paseo y es en estos momentos donde se llegan acuerdos para lograr el objetivo, bien sea disfrutar de una sabrosa comida o de un día diferente fuera de la rutina en un paseo familiar.

Los niños también se han topado con estas situaciones, por ejemplo en los juegos con compañeros donde en ocasiones se les hace posible llegar a acuerdos y en otras empiezan grandes discusiones y peleas en las que se hace necesaria la intervención de un adulto, por lo que no son extraños a este aspecto, requiriendo de apoyo para saber qué hacer ante estas situaciones. Se les puede explicar que:

  1. Está permitido disentir del otro. (eso no significa que actúa en contra de él).
  2. La opinión diferente a la mía no es ni más ni menos valiosa.
  3. Las diferencias de opiniones o gustos no nos dividen en bandos, más bien nos muestran cualidades diferentes, que pueden ayudarnos en un grupo.
  4. En ocasiones cuando el otro no está de acuerdo conmigo, esto trae molestias y sentimientos de rabia o frustración, lo que se puede manejar entendiendo que:
  5. El otro no está obligado a estar todo el tiempo de acuerdo conmigo.
  6. Siempre encontraremos aspectos en los que todos podemos estar de acuerdo y que ayuden a conseguir el objetivo en común.
  7. Si conversan sobre política en casa y tienen diferencias, procuren dialogar y eviten la confrontación frente a los niños.
  8. La violencia genera violencia. Evítenla siempre. No descalifiquen a otros frente a ellos. Eviten las malas palabras. No les den modelos de respuestas agresivas.

En base a estos puntos y ante las preguntas de los niños acerca de la situación actual de nuestro país, sugerimos mostrar que hay diferencias entre unos y otros (sin calificarlas) que han sido muy grandes y por mucho tiempo por lo que se les hace difícil llegar acuerdos actualmente. Igualmente se puede explicar los contenidos emocionales de molestia y rabia por la dificultad en la comprensión de algunos de los puntos anteriores.

De repente con los hijos más grandes es posible hacer un ejercicio de comprensión del otro (ante la diferencia de opiniones) utilizando los puntos anteriores.

Seguridad Física y emocional

Ante la crisis la percepción es que el medio se vuelve hostil y confuso, perturbando así la construcción del mundo y la realidad circundante de manera drástica, lo que incide en la relación del niño y su entorno. En este sentido es importante que los padres puedan manejar sus propios miedos delante de los niños y adolescentes, por tanto es fundamental evitar realizar descargas, expresiones de miedo, rabia o impotencia sobre ellos o el resto de sus familiares. Si necesita expresar su malestar trate de hacerlo con otro adulto en un lugar alejado de los niños. De igual manera es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  1. Proteger la integridad física y psicológica de los niños y adolescentes. Trate de no exponerlos a expresiones de violencia. Lo recomendable es no llevarlos a manifestaciones.
  2. En la medida de lo posible, trate de mantener los hábitos y rutinas de los niños en el hogar y la escuela. Si no asiste a clases es importante continuar repasando los contenidos vistos y asignarles un horario para ello. No descuide su alimentación y descanso.
  3. Evite involucrarlos en compras nerviosas.
  4. Trate de que los niños vean o escuchen sus programas de televisión o radio preferidos. Trate de no cambiárselos por noticieros o programas de contenido adulto. Usted, procúrese sus propios momentos y espacios para hacerlo.
  5. Intente mantener el humor –constructivamente– y la serenidad. Busque tiempos para la recreación y el entretenimiento. Permítales expresarse creativamente: que dibujen, hagan manualidades, jueguen, pasen ratos con sus amigos y si lo ven necesario, hablen tranquilamente con ellos sobre lo que está pasando.

 Esté atento a sus reacciones emotivas y atiéndalos. No las pase por alto. Son sentimientos auténticos e importantes para ellos: escúchelos y trate de analizar lo que les preocupa. En caso de observar síntomas de ansiedad y tristeza que siente que usted mismo no puede controlar (llanto frecuente, insomnio, pérdida del control de esfínteres, preocupaciones excesivas) solicite ayuda profesional. En INVEDIN podemos ayudarle.

 ¿Y si mi hijo es adolescente?

En el caso de los adolescentes se debe recordar que están en un periodo de individuación en el que están formando su propio criterio acerca de la vida, y eso incluye la política. En este sentido, si bien se deben seguir las recomendaciones anteriores, es importante darles mayor espacio para expresar su opinión y discutir sus puntos de vista. Muchos padres se asustan ante la idea de que estos quieran salir a participar de las marchas o protestas. La recomendación en este sentido es tomar dicha decisión en consenso familiar, y que cada quien (padres e hijos) pueda ofrecer su punto de vista, evaluando las ventajas, desventajas y peligros. En caso de decidir que participará un adolescente, es importante que asista con miembros adultos de su familia y no participe de ninguna manera de actos violentos o que puedan desatar la violencia.

En lo relativo a las redes sociales, a las que los jóvenes tienen tanto acceso, es importante que los padres se comporten como filtro de la información que sus hijos reciben y les ayuden a corroborar la veracidad de la misma así como de imágenes y videos.

 Es importante recordar que las crisis son transitorias, y siempre pueden resolverse. Se debe transmitir a los niños y adolescentes que nos encontramos en un proceso y a futuro se podrá retomar la cotidianidad.

Alguna información ha sido tomada de:

Red de Apoyo Psicológico UCV, Recomendaciones, en http://bit.ly/17kDz9s.

http://www.psicopol.unsl.edu.ar/diciembre2010_Nota3.pdf.

La Educación Protege http://www.ineesite.org/es/educaci%C3%B3n-en-emergencias