Posted on 27 Feb in Destacado, Revista Palabras

Por Carlos Figueira Psicólogo INVEDIN

Como en cualquier problema de la conducta de niños y adolescentes, la actitud de los padres desempeña un papel importante en la adquisición de los temores. En una situación de riesgo, una actitud serena por parte de los adultos no solo suele ser más efectiva para salir ileso de la misma, sino evita además el desarrollo de temores infantiles serios hacia los objetos relacionados con la situación traumática.

Es lógico que los niños y adolescentes no deben ser expuestos a riesgos innecesarios, y que en esta etapa de la vida, requieren de protección en contra de los peligros externos y de sus propios impulsos; pero por otro lado, la vida y el desarrollo del ser humano necesitan aceptar cierto grado de riesgo para poder progresar. La exagerada restricción de los padres hacia las actividades físicas y sociales con la excusa de protección cobra un alto precio, pues puede provocarles una seria incapacidad para enfrentar relaciones afectivas, sociales y/o profesionales en el futuro.

Considerando los aspectos antes mencionados, resulta fundamental que los padres funcionen como modelos a seguir en situaciones que generan alta carga de estrés, es por ello que los padres deben, dentro de sus posibilidades, tener un manejo adecuado en estas circunstancias y poder con ello lograr manejar la situación con las personas de su entorno.

 

Estrategias para los niños

  • Evitar la exposición de los niños a material que pueda ser de gran impacto o generador de ansiedad. Es importante filtrar la información que recibe el niño en el hogar, evitando con esto la exposición a material visual poco adecuado para su edad, así como información de gran impacto que circula diariamente.
  • Evitar discutir la situación actual (política, social, económica, etc.), así como las informaciones recibidas, en frente de los niños, ya que para ellos es información de difícil comprensión. Transmitir solo información concreta sobre la situación, sin complejizar o dramatizar.
  • Ante la exposición inevitable que se puede presentar (en casa o en la calle), evitar magnificar la situación y la reacción exacerbada por las circunstancias. Explicar con naturalidad, con vocabulario muy sencillo y acorde a su edad, lo que está ocurriendo.
  • Evitar exponer a los niños a situaciones de alto riesgo. Si sabe que en la calle existen condiciones que implican un riesgo para la integridad física y psicológica del niño, evite exponerlos a ellas.
  • Existen otras actividades para los niños que son potencialmente inhibidoras de la ansiedad, es importante fomentar actividades que centren la atención del niño hacia tareas más atractivas y con ello evitar la ansiedad. Compartir actividades de ocio con los padres, que sean del agrado del niño son muy útiles en estos casos, además que permite consolidar lazos de afecto con las figuras parentales. Estas actividades pueden incluir situaciones con humor, que ha demostrado ser un efectivo liberador del estrés.

Estrategias para los padres

  • Existe mucha tensión en la calle actualmente, hay que evitar la violencia porque la respuesta en la mayoría de los casos es más violencia. En el caso de encontrarse en una situación de riesgo de violencia, es mejor retirarse, respirar profundo y pensar que eso no solucionará el problema.
  • Propiciar el diálogo y la conciliación en vez de la confrontación. El diálogo nos permitirá encontrar soluciones más eficaces a nuestros problemas.
  • Canalizar las expresiones de rabia y miedo, esto nos permitirá no transmitir estas emociones a nuestros hijos y familiares y con ello contagiarlas. En estas situaciones hay que pensar con calma y actuar rápido sin alarmar.
  • Es importante cuidar y fomentar espacios de convivencia sana con familiares, amigos y personas cercanas. Es recomendable tomar un espacio durante el día para conversar y compartir sobre un tema distinto a la actualidad política, social y económica del país.
  • Mantenga los hábitos y rutinas de los niños en el hogar y en la escuela. También debemos cuidar de la alimentación y el descanso de niños y adultos, en estas situaciones es necesario estar descansado y con fuerzas.
  • Diga a los niños solo lo concreto de la situación política, sin dramatizar y complejizar la información, pues va ser de difícil comprensión para el niño.
  • Evite el aislamiento, es importante mantenerse comunicado con familiares, amigos y personas cercanas, con la finalidad de intercambiar opiniones e informaciones sobre la situación actual y posibles escenarios futuros.
  • Diversificar fuentes de información política, así como también abrir espacios a otros programas con contenidos diferentes que le permitan distraer su atención de la tensión social.
  • Abrir espacios para el humor y la serenidad, así como momentos  para compartir con sus hijos y demás miembros de la familia que le permitan la recreación y el entretenimiento.