Posted on 27 Abr in Destacado

La experticia de KKO Real se ha entremezclado  con el cariño de las madres y maestras de Invedin, para enseñar a nuestros jóvenes  a elaborar los más delicados bombones de chocolate en su nuevo laboratorio, el cual funciona en nuestra sede de  Bello Monte.

El pasado sábado 25 de abril se realizó el lanzamiento oficial de estos exquisitos bombones dentro de lo que fue el Bazar & Bodegón Día de la Madre 2015. Un momento de mucha alegría y satisfacción para nuestra institución, donde la presidenta encargada del Consejo Directivo, Gabriela De Sola, brindó unas palabras de agradecimiento y muchísimo orgullo por ver el fruto de un gran esfuerzo.

Así mismo, la directora del Centro de Educación Especial, Ana María Cogollo y la coordinadora de Inclusión Laboral, Daniela Guglielmin, se mostraron conmovidas y emocionadas al exponerles a los asistentes del evento el resultado de un gran trabajo en equipo.

En el lanzamiento también estuvo presente Marlene Berrios, directora académica de la Escuela de Chocolatería y Confitería KKO Real.  Un mujer que ha sido de gran apoyo y quien agradeció a Invedin por darle la oportunidad de ser parte de este proyecto.

Bombones rellenos de praliné de avellanas, praliné de maní, ganache de parchita, limón, ron, amaretto, mouse de chocolate, fresa-mora, sarrapia, cardamomo, fondant de cereza y menta, fueron tan sólo algunos de los que pudieron degustar las personas que asistieron al Bazar & Bodegón.

Nuestro Programa de Chocolates y Confitería tiene como objetivo capacitar a jóvenes y adultos con discapacidad intelectual en el área de chocolatería para proyectarlos en el mercado laboral, promoviendo en ellos la independencia y autonomía.

Hoy nuestro proyecto es un hecho real gracias al aporte de empresas privadas como EPA y su programa Ayudar es Sencillo, Banesco, Estar Seguros, Seguros Horizontes, Plusmetal, Canteras y Mármoles, Automercado  CHA-CHA, la Asociación de Damas Suizas Venezuela, el Consejo Educativo del Centro de Educación Especial Invedin de Bello Monte, y la colaboración de dos grandes arquitectos como Alberto Ferrer y Francisco Silva.

 

 

 

¡El futuro más dulce!