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Terapeuta de Lenguaje Mariangela Negrín.- El lenguaje ocupa un lugar primordial en las relaciones humanas, de ahí, la importancia de prestar especial atención a los procesos de adquisición y desarrollo del mismo.

La etapa inicial del desarrollo humano en todas las áreas, incluyendo el lenguaje, se caracteriza por la “plasticidad” del sistema nervioso central, que señala la posibilidad de establecer nuevas vías de conexión neuronal de acuerdo a las experiencias a las que está expuesto, para de esa forma adaptarse a las necesidades y a las exigencias de su medio.

El proceso de desarrollo de un niño, está íntimamente ligado con el hecho de recibir estímulos del mundo externo, ya que aprende de lo que ve, lo que escucha y lo que toca. Por tanto, todos los agentes que  rodean al individuo van a intervenir en esa evolución influyendo de manera directa en las conductas de cada persona al favorecer la práctica de una determinada destreza. Es por esto que el ámbito familiar, juega un rol protagónico en el proceso de estimulación del lenguaje del niño, siendo los padres los principales agentes para ello.

En algunos casos, si  los niños tienen dificultad en sus habilidades de comunicación, es posible que  califiquen para asistir al servicio de terapia de lenguaje, donde un profesional a través de técnicas especializadas lo ayudará a desarrollar su potencial comunicativo. Si deseamos que esta intervención sea eficaz y lo practicado sea transferido a ambientes fuera del consultorio terapéutico, es imprescindible  la participación activa de los familiares como coterapeutas.

Si su niño asiste a terapia de lenguaje le sugerimos:

  • En la medida de lo posible y previo acuerdo con su terapeuta participe en las sesiones. No es lo mismo que la terapeuta le cuente lo que realizó el niño a que usted lo observe directamente.
  • Si su niño varía negativamente su conducta cuando usted está presente vaya probando ingresar los últimos minutos de la sesión y así el niño se irá acostumbrando a su presencia durante el trabajo.
  • Asegúrese de entender cuáles son los objetivos trabajados con su niño.
  • Cuando su terapeuta le explique algún objetivo trabajado indague sobre como puede aplicarlo en el hogar.
  • Lleve un cuaderno de anotaciones con las recomendaciones que le de su terapeuta así como las ideas y preguntas que se le ocurran mientras observa la sesión.
  • Consulte con su terapeuta qué hacer en situaciones problemáticas específicas.
  • Mantenga informado a su tratante acerca de actividades que hayan realizado durante la semana como paseos, fiestas de cumpleaños, actos en el colegio, que puedan ser usados durante las sesiones.
  • Cuéntele a su terapeuta los avances de su niño en el área de lenguaje.
  • Felicite a su niño frente al terapeuta por las conductas de lenguaje específicas que va logrando en casa y manténgalo al tanto de los avances comunicativos del niño.

La participación activa del grupo familiar brinda la oportunidad al  terapeuta y al padre de compartir información acerca de las necesidades de los niños, proporcionando ideas, herramientas, recursos y estrategias para reforzar en casa; este tipo de intervención,  en la que se combina la terapia del lenguaje junto a la práctica en el hogar, permite maximizar el beneficio de la misma, pues ayuda al niño a ejercitar habilidades nuevas en el hogar, promoviendo así la generalización de lo aprendido en un ambiente natural.

Así que lo invitamos a ser un coterapeuta de su niño y disfrutar de la experiencia de comunicarse.